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Archivo para diciembre, 2011

Ultramarines the Movie, o como reventar un excelente transfondo.. (IV y ultima)

Viernes, 23 de diciembre de 2011 Sin comentarios

En este cuarto y último post de la película de los Ultramarines, vamos a hablar del comportamiento y actitudes que se muestran en la película, muchos de ellos no solo chocan bastante con el extenso trasfondo del mundo de WH40K.

En los primeros minutos de la película, se puede observar a la Escuadra Ultima formada en círculo mientras su Capitán, Severus, se enfrenta en un combate a espada con el Hermano de Batalla “Proteus”. Hay que destacar, que todos los Adeptus Astartes (Marines Espaciales) pasan toda la vida (y viven siglos si no mueren en combate) dedicados a la guerra, por lo que los entrenamientos continuos están a la orden del día. Sin embargo, dado el respeto y reverencia que estos guerreros profesan a su sagrado equipo de combate, es muy raro (por no decir rarísimo) que vayan completamente equipados con sus Servoarmaduras durante un entrenamiento.

Justo a continuación, podemos observar como toda la escuadra se arrodilla ante su Capitán, entonan el lema “Y no conoceremos el miedo” proclamado por su propio Primarca Roboute Guilliman durante la reorganización del Codex Astartes… (Todo correcto)… y juran sobre un Martillo-Trueno cumplir su misión para el Dios-Emperador(WTF!!). Los Astartes son completamente escépticos a la adoración del Emperador de la humanidad como si se tratara de un Dios, ya que para ellos “simplemente” es el más poderoso y grande de los mortales, ya que combatieron a su lado durante la Gran Cruzada. Es cierto que hay capítulos formados mucho después de la gran cruzada que adoran al Emperador como un Dios, pero no los Ultramarines, eso es impensable, y de hecho, esa actitud es una fuente inacabable de problemas con las Sagradas Ordenes de la Inquisición y con las fuerzas de la Eclesarquía Imperial..

Otra cosa llamativa es la continua actitud insolente de los componentes de la Escuadra Ultima, como si de adolescentes se tratasen. Esto es bastante incorrecto, debido en su gran parte al largo ciclo de entrenamiento y vida necesario para que un Marine Espacial ascienda al rango de Hermano de Batalla. Todo comienza con el reclutamiento de los potenciales cadetes mientras se encuentran en edades comprendidas entre los 6 y 9 años. A esa edad son llevados a campamentos donde se les entrena durante años. Esta fase del entrenamiento tiene como objetivo no solo prepararles física y mentalmente para la guerra, sino que sirve en su mayor medida para descartar a todos los más débiles. Pasado esta etapa, se les comienzan a implantar los 19 órganos que les convertirán en Marines Espaciales. Estos 19 órganos tienen diferentes funciones, para quien quiera saber cada una de ellas, recomiendo visitar la página www.wh4040k.lexicanum.com. La última fase de los implantes les colocan dos Glándulas Progenoideas, una en el pecho, y otra en la base del cuello, que en el futuro servirá para crear otro Marine Espacial. Esta es la muchas veces denominada “Sagrada Semilla Genética”, algo imprescindible para la supervivencia de los Capítulos, algo que bajo ningún concepto pueden perder.

Sin embargo, no nos desviemos del tema. Todo este proceso se completa cuando se implanta el último órgano, el Caparazón Negro que permitirá al Marine Espacial intercomunicarse con la armadura, más o menos cuando los reclutas tienen 18-19 años. En este punto ya se le puede denominar como un “Iniciado”. Salvo en contados Capítulos, como los Lobos Espaciales, a estos Iniciados, se les asigna siempre a la X Compañía, la de Exploradores, donde sirven durante décadas mientras apoyan a otras compañías del Capítulo, hasta que finalmente son ascendidos a Hermanos de Batalla y trasladados a una compañía de Reserva. Obviando lo que comentamos en el primer post de la serie actual, en el que comentaba el hecho de que era imposible que Marines recién ascendidos combatiesen en una Compañía de Batalla como es la II, podrían pasar fácilmente 100 años hasta que un Marine ascendiese a Hermano de Batalla de una compañía como la II. Por eso, que un grupo de guerreros con una media de edad de 70-100 años de batallas y entrenamientos se comporten como adolescentes… como que no cuadra.

Volviendo a la Semilla Genética y su valor para el Capitulo, dado que la escuadra incluye un apotecario (los encargados de recoger la Semilla Genética de los Marines muertos) este debería ir recogiendo las de todos los Marines muertos que van encontrando, incluida la de los de otros Capítulos, algo que no hacen y que es bastante grave ya que de eso depende la continuidad de los Capítulos Astartes.

A medida que la película se desarrolla y la Escuadra Ultima alcanza el objetivo asignado, estos se encuentran con dos supervivientes del Capítulo de los Puños Imperiales (otra de las legiones originales) que custodiaban un códice (Codex) supuestamente otorgado en custodia a la Legión por el Propio Emperador. De ser así, este códice no estaría en un planeta por ahí perdido, sino guardado en lo profundo de la fortaleza estelar Phallanx, la Fortaleza-Monasterio del Capítulo, pero si aceptásemos que dicha reliquia estuviese en un planeta, no solo estaría protegido por una Compañía de Astartes, sino que habría un destacamento de la Flota del capítulo junto a otra de la Armada, destacamentos de la Guardia Imperial, Mechanicum.. etc.. En resumidas cuentas un contingente lo suficientemente grande como para notar si hubiese estado bajo ataque, y poderoso como para sobrevivir a un ataque convencional.

Sin embargo, el hecho de que tras la desaparición del Capitán Severus en su combate contra el Príncipe Demonio y su posterior reaparición durante la extracción de los supervivientes, este haya sido corrompido por el demonio, es prácticamente impensable. Un Capitán de los Ultramarines es un héroe de tal magnitud, que sería capaz de resistir dicha corrupción.. Pero el hecho que un Capellán, aunque sea de otro capítulo, no haya podido detectar dicha corrupción, o al menos haya dicho algo al respecto es aun mas impensable si cabe, ya que son los Capellanes de cada Capitulo los primeros responsables de mantener la pureza de los guerreros del Capitulo.

En la lucha final de la película podemos ver como se completa la transformación del antiguo Capitán Severus en un príncipe demonio, y su consiguiente derrota contra Proteus, el protagonista de la historia. Dejando de lado la heroicidad que representa al “humilde” protagonista derrotar al archienemigo ultrapoderoso, si no ciñésemos a lo que vemos en la película, resulta bastante curioso que un demonio que ha conseguido doblegar a todo un Capitán de Batalla de los Ultramarines sea derrotado por un guerrero tan “inexperto” como el protagonista. Si nos ciñésemos al Codex Astartes, que un marine espacial recién ascendido derrote a un príncipe demonio es prácticamente impensable.

La última guinda de la película la podemos observar cuando la recién constituida Escuadra Ultima vuelve a repetir el juramento ante el Martillo-Demonio, pero esta vez con Proteus como Capitán… ala! Eso sí que es un ascenso meteórico!!

Aquí lo dejamos, no voy a profundizar más sobre el tema.. Porque sería capaz de entrar en un bucle sin fin..

Un saludo y feliz Navidad!

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