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Manifestacion 29M en Santander

Viernes, 30 de marzo de 2012 Sin comentarios

Hoy voy a hacer uso una técnica utilizada por la gente del “El Manifestometro” para medir la asistencia a de las manifestaciones en Madrid, para hacer un calculo aproximado de la asistencia a la manifestacion del 29M en Santander, ya que basarse unicamente en lo que dicen las fuentes oficiales de la Policia o los Sindicatos puede ser cuanto menos “opuesto”.

La gente comentaba que cuando la cabeza de la manifestación llegó al Paseo Pereda, a la altura del Banco Santander, la cola de la manifestacion todavia no había pasado por el Ayuntamiento (estimaremos que estaban al final de la calle Jesús de Monasterio).

Si observamos las imagenes a continuacion, amablemente cedidas por mi amigo Borja, podemos ver que la gente ocupaba practicamente todo el ancho de la calzada.

Si utilizamos el visor del SIGPAC, podemos calcular entonces una superficie aproximada de 1,182 Ha (aprox 11820 Mts2), como podemos comprobar en la imagen siguiente.

Si realizamos los cálculos correspondientes.

11820 m2 * 1 pers/m2 = 11820 manifestantes
11820 m2 * 2 pers/m2 = 23640 manifestantes
11820 m2 * 3 pers/m2 = 35460 manifestantes
11820  m2 * 4 pers/m2 = 47280 manifestantes

Como se puede ver en la galería de fotos del propio Diario Montañés, la densidad a la altura de la cabecera era bastante alta, yo calculo que podría haber entre 3 y 3,5 personas por Mt2, así que harían un total de entre 35460 y  41370 personas.

Un saludo.

Edito: El resto de las imágenes (y algunas otras muy chulas), de mi amigo las podréis ver en su galería de Flickr o en su Blog personal.

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Ultramarines the Movie, o como reventar un excelente transfondo.. (II)

Miércoles, 5 de octubre de 2011 Sin comentarios

Siguiendo el post anterior, ya en el comienzo de la película aparecen los primeros detalles que para alguien que conoce el trasfondo de Warhammer 40000 no pasan desapercibidos. Los protagonistas son una escuadra, de sobrenombre Ultima, de Ultramarines de la 2ª Compañía de Capítulo, al mando del Capitán Severus con 11 Astartes bajo sus órdenes, a saber:

  • Hermano Proteus – Hermano de Batalla recién ascendido.
  • Hermano Verenor – Hermano de Batalla recién ascendido.
  • Hermano Remulus – Hermano de Batalla recién ascendido.
  • Hermano Hypax – Hermano de Batalla recién ascendido.
  • Hermano Maxillius – Hermano de Batalla recién ascendido.
  • Hermano Decius – Hermano de Batalla recién ascendido.
  • Hermano Junor – Hermano de Batalla recién ascendido y especialista del lanzallamas.
  • Hermano Lycos – Hermano de Batalla recién ascendido y piloto de landspeeder de la escuadra.
  • Sargento Crastor – Hermano de Batalla recién ascendido y Sargento de la Escuadra Ultima.
  • Hermano Boreas – Hermano de Batalla recién ascendido y portaestandarte de la escuadra.
  • Apotecario Pythol – Apotecario Veterano de la 2ª compañía.

Bien, aquí ya hay para un post entero.

Antes de nada, a partir de ahora (y puede que en post anterior también se viese), me veréis hacer referencia al Codex Astartes. Este Codex dicta todas las normas, tácticas y organización a seguir por los capítulos de Marines Espaciales. Fue escrito por Roboute Guilliman después de la Herejía de Horus. ¿Por qué es tan importante en este caso? Porque Guilliman fue el Primarca de los Ultramarines, su líder original y modelo genético. Cualquier otro capítulo puede (y de hecho lo hacen) obviar alguna parte del Codex Astartes, pero no los Ultramarines, estos tienen estas normas inscritas en su propio ser. Claro que hay “ovejas negras” que a veces se saltan alguna norma… pero rápidamente son sancionados por los líderes del capítulo. Debida a esta intrínseca adhesión al codex, hay muchos puntos de esta escuadra que chocan.

En primer lugar, que el capitán de una compañía de batalla de los ultramarines lidere una escuadra no es del todo imposible. Extraño sí, pero se han dado casos. Sí que puede resultar extraño el número de miembros de la escuadra… 12. No suele ser normal. El Codex Astartes establece que las escuadras tendrán un tamaño de 10 hombres excepto en la 10ª Compañía… pero en misiones especiales puede darse el caso de variar este número.

Según el Codex Astartes, cualquier neófito admitido en el seno de un capitulo de Adeptus Astartes, tras pasar innumerables pruebas, cribas y modificaciones genéticas, se une inicialmente a la 10ª Compañía de Exploradores, donde sirven durante un tiempo indeterminado. Tras este periodo, son ascendidos a Hermanos de Batalla, se les hace entrega de su servoarmadura, de sus armas correspondientes, y se les asigna a una de las compañías 6ª, 7ª 8ª y 9ª, que son las compañías de reserva del capítulo, que tienen como objetivo el entrenamiento y apoyo de las compañías de “batalla” 2ª, 3ª, 4ª y 5ª. El diagrama de organización de un capítulo del Adeptus Astartes lo podréis ver en la imagen adyacente. Por esto, que 9 Hermanos de Batalla “recién ascendidos” formen parte de la 2ª compañía de los Ultramarines… pues mosquea, pero si aceptamos esta licencia… seguimos…

Es posible (pero poco probable) que a un Hermano de Batalla recién ascendido se le entregue un arma de especialista como al Hermano Junor (lanzallamas)… pero también podemos aceptar esta licencia…

Contradice también el codex astartes poner de piloto de un Landspeeder a otro “recién ascendido”, mayormente porque se necesita mucho tiempo de entrenamiento para tal puesto. En la película observamos como dos Hermanos de Batalla “sin estrenar” forman la tripulación del landspeeder que acompaña a la escuadra. Esto ya mosquea.

El Sargento. Esto ya es de risa. Un recién ascendido ocupando el cargo de Sargento de los Adeptus Astartes. Según el Codex Astartes… “un sargento es un veterano de cientos de campos de batalla, forjado en el fuego de la guerra, capaz de liderar a sus hombres con una calma helada a través de los escenarios más peligrosos y salir victorioso de ellos.” Aquí se nos presenta a un “novato” como sargento. Lo cual es completamente contrario a lo que dicta el Codex Astartes.

Pero aun me sorprende mas ver a un Hermano de Batalla recién ascendido portando el Estandarte de la compañía. El estandarte de cada compañía es uno de los objetos más preciados de un capitulo de Marines Espaciales. Siempre, y repito SIEMPRE es otorgado en custodia al miembro más veterano de la compañía, al que se denomina “anciano” como muestra de respeto, siendo siempre un Hermano con cientos de años de experiencia, que casi siempre ocupa un puesto en la escuadra de mando de la compañía. Cosa que en la película no sucede. Y yo ya no sé cómo definir esto…

Por el contrario, el único normal es el apotecario. Un miembro veterano de la compañía designado para acompañar a la escuadra, aunque como veremos en el siguiente post, la actuación de este, junto a la de los demás miembros de la escuadra, tiene también cosas que reseñar.

Esto es todo por ahora, en el siguiente post, hablaré sobre el comportamiento de los miembros de la escuadra, que también tiene tela.

Un saludo.

Analisis: ROM de JRsoft [CM.5.0.7] – TooFast…tooFurius!!!

Viernes, 13 de agosto de 2010 Sin comentarios

Hoy hablaré sobre la primera ROM que instale en mi HTC Magic, una cocinada por JRSoft, basada en el Kernel de Cyanogen de Android 2.1 Eclair.

Esta fue la primera ROM cocinada que instalé, en gran medida gracias a la más que demostrada nula intención de Vodafone de actualizar los terminales “antiguos” como las HTC Magic… y dado a que las aplicaciones del momento estaban saliendo ya solamente para versiones superiores a 2.0 de Android… pues ale! a meter una ROM no oficial.

El cambio de Android 1.6 a 2.1 fue brutal. La apariencia había cambiado casi por completo, y también se me abrió una nueva perspectiva, al ver que había multitud de aplicaciones no oficiales, o modificadas que ampliaban la funcionalidad de otras versiones oficiales, como es el caso de Google Maps Brut Mod, cuya mejor característica es que permitía guardar los mapas vistos en la caché de la tarjeta SD del móvil para no tener que volver a descargarlos.

Entre los muchos cambios que se podían apreciar, lo más interesante para mí fue la posibilidad de sincronizar diferentes cuentas de gmail en el mismo terminal, para no tener que depender de la aplicación de email multicuenta, que nunca me funcionó bien. Ahora podía tener mis dos cuentas de Gmail en el móvil!!!

Otro puntazo fue la posibilidad de sincronizar los contactos con Facebook y Twitter, de manera que podría complementar la información que tenia de ellos en google con la que ellos/as colgaban en las redes sociales. Lamentablemente, aunque Android funcionaba muy bien en este aspecto, Facebook no lo completaba, y me cambiaba los nombres de mis contactos mostrándome a veces mal los apellidos y cosas así..

Otra de las lacras que llevaba esta ROM es en alguna ocasión su lentitud. Si, me cuesta decirlo, pero muchas veces mi flamante HTC se quedaba trabada, o tardaba en volver a la pantalla de inicio, en cerrar las aplicaciones… y también se hacía eterno el arranque inicial del terminal, llegando a tardar entre 4 o 5 minutos entre que pulsaba el botón de encendido y aparecía el Splash inicial de Vodafone, hasta que me pedía el código PIN… un autentico coñazo si tenias que apagar el móvil para algo puntual.

Lo cierto es que esta ROM no me duró mucho… apenas dos semanas, ya que para cuando quise probarla, y me animé a instalarla en los móviles de mi novia y Borja, el amigo que colabora conmigo en esta serie de artículos para el blog, ya había salido la versión 1.1 de la ROM HTC Mania Team sobre Android 2.1 Eclair… y ya instalé esa también en mi terminal.

Y esto es todo por ahora!

En la próxima entrega… una pequeña review de la ROM HTC Mania Team 1.1!!

Saludines!

Evolucionando mi HTC Magic.

Sábado, 31 de julio de 2010 Sin comentarios

Bueno…. ya verdad esque el verano me sienta mal… mal a lo que mi productividad bloquera se refiere.. jejeje

Llevo bastante tiempo sin publicar.. pero esque esto de sentarme delante del ordenador teniendo la playa tan cerca… pues como que no lo veia! Y eso de “llevarme el portatil a la playa”, como decia un profesor de la facultad… pues como que no.

Pero ya he vuelto, en parte azuzado por mi propio cargo de conciencia, y en parte por el “toque” que me ha dado un amigo de madrid (Va por ti Pablo!), asi que hoy voy a empezar a analizar diferentes ROMs de Android que he ido instalando en mi HTC Magic.

Por eso, hoy voy a empezar comentando los pasos previos necesarios para hacerlo, enlazando un par de tutoriales de ejemplo, y comentando un par de cosillas mas, y ya en el próximo post analizare la primera ROM que instalé, la ROM Too Fast Too Furious de JRSoft.

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Para realizar nuestras instalaciones necesitaremos una serie de cosas:

  • El SDK de Android actualizado, que se podra obtener en la pagina oficial.
  • Tener instalado un JDK de Java SE, que podremos obtener de la pagina de Sun Microsystems.
  • Un RECOVERY, que nos servira para realizar las copias de seguridad, Wipes (borrados de memoria) e instalaciones posteriores.
  • Una ROM, por supuesto, la eleccion la tomais vosotr@s.

No me voy a poner a explicar el paso a paso de ocmo hacer las instalaciones previas, ya que existen multitud de tutoriales disponibles, aunque yo me voy a tomar la licencia de adjuntar aqui los tutoriales que seguí yo para instalar las ROMs y que considero que son los mejores que hay. Estos videotutoriales estan hechos por Waper

Paso 1: Instalar SDK y Drivers USB de Android

Paso 2: Cambiar el RECOVERY de una HTC Magic

Paso 3: Instalar una ROM en una HTC Magic

Y con este pequeño post retomamos el tema de android. Proximamente mas.

Saludos!

Factor Humano: Abogados

Jueves, 23 de abril de 2009 Sin comentarios

legalComo escribía en la entrada anterior, hoy, aunque sea con algunos días de retraso, voy a hablar sobre las implicaciones que un abogado tiene que afrontar en el desarrollo de su vida laboral.

Yo como informático, me enfrento a requerimientos de usuarios/clientes que piden modificaciones/adaptaciones de programas. Un abogado, se enfrenta con sus tareas, pero… ¿Y si esas tareas implican hacer algo que en tu conciencia no tiene cabida? ¿Cómo puedes, por ejemplo, defender a una persona acusada de violar a 5 mujeres? ¿A un terrorista? ¿A un padre/madre de familia que ha matado a sus hijos?.

Para recabar información, me he servido de la ayuda de un amigo abogado, compañero de afición, al que le he trasladado el tema en cuestión para que él, mucho más entendido en el caso que yo, pueda ayudarme. Esta persona, cuyo nombre no voy a dar, llamémosla “Pedro”, me dijo que esta misma cuestión suscita encendidos debates, en casi todos los círculos.

Como casi todo el mundo sabe, en el estado de derecho que nos ampara actualmente la Constitución, tenemos como derecho fundamental el de la defensa. Esto implica que todos tenemos derecho a ser defendidos. Para un abogado, su código deontológico le obliga a defender el interés de su cliente con plena diligencia. Pero también al abogado le ampara “la libertad de elección al letrado”, es decir, que un abogado puede aceptar o rechazar la defensa de un caso sin necesidad de argumentar la decisión. Por lo tanto, el abogado que permanece en un caso, por muy repugnante o despreciable que sea éste o el cliente, lo hace por decisión propia.

Pedro me comenta también que “la causa de abandono” no suele ser la gravedad o repugnancia del supuesto delito o delincuente, sino la quiebra de la confianza entre abogado/cliente, el “creer o no creer”. El abogado, por lo general, prefiere a un hijo de puta sincero, que a un “inocente” mentiroso, porque al primero lo podrá defender con más garantías y al segundo no.

Otro punto importante que me resalta Pedro es que “se defiende el interés o intereses”. Según él, la clave está en no implicarse a nivel personal, algo que muchos abogados no consiguen. Se tiene que defender el interés de la persona, y como consecuencia a la persona, aunque sea un violador sin escrúpulos. Por lo tanto, el abogado asume el rol de defensor del interés, incluso de una situación de partida que es, en apariencia, sancionable penalmente.

También me comenta que “Un abogado no debe entrar a juzgar la culpabilidad del cliente o no, sino que debe ceñirse a los hechos para establecer la mejor defensa posible (de sus intereses) con los datos que el cliente le facilita, con los textos legales en vigor y  la jurisprudencia existente”. Y sentencia: “El abogado que juzga a la persona, a su cliente, no dura mucho como abogado”

Todo esto es tal y como lo pondría en un libro de texto, en un manual del prefecto abogado, pero Pedro también me reconoce que “la realidad no es tan sencilla ni aséptica”.  Si bien cualquier caso puede reducirse a una toma de datos y a la ejecución de los correspondiente pasos procesales, que desde fuera parecen un ejercicio frío y alejado de todo sentimiento, el abogado  vive situaciones duras a lo largo de todo el proceso (tanto penal como laboral): contacto directo o indirecto con las víctimas, familias o amigos,  presión de su entorno, familiar y de medios, dudas personales de si la minuta (y la Constitución), justifica amparar situaciones “vomitivas”

En general, aunque la apariencia es que los abogados intentan mantenerse “por encima” de la realidad de los casos que representan, el contacto con estas situaciones deja una huella profunda, que muchos no consiguen asumir como forma de vida y tiran la toalla. Pedro me comenta que conoce compañeros abogados que han terminado renunciando a la abogacía tras someterse a alguna situación límite. También es cierto que muchos aprenden a convivir con la miseria humana y van perdiendo sensibilidad. Todo tiene un precio.

Pedro termina diciéndome: “En lo personal, te puedo decir que es desazonador saber que se está defendiendo una situación injusta, por mucho que te paguen. Y que lo contrario, defender a alguien acusado injustamente de un delito, produce una tremenda satisfacción, porque a pesar de las apariencias, hasta los abogados tienen conciencia”,

Muchas veces vemos en televisión casos en los que decimos ¿cómo se puede defender a esa persona? ¿Cómo puede haber un abogado capaz? Y no nos paramos a pensar que todos tenemos, para bien o para mal, derecho a la defensa.

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Gracias a “Pedro”, que seguro leerá esta entrada, por la ayuda que me ha prestado.

Un saludo, la próxima: Periodistas.